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sábado, 26 de julio de 2014

Empresa de Energía de Bogotá VS comunidad quindiana

Imagen tomada de la Fundación Ambiental Chinampa
El proyecto ‘UPME 02-2009 Subestación Armenia 230 kV y 39 kmts. de Líneas de Trasmisión Asociadas’ que adelanta la Empresa de Energía de Bogotá, EEB, en Quindío y Risaralda, los tiene enfrentados a la comunidad quindiana.

El motivo: dicen los ambientalistas, es que el proyecto causaría un daño ambiental desproporcionado, ante los exiguos beneficios que traería y todo se debe, a que la explotación minera que desarrollará la multinacional AngloGold Ashanti en el departamento, necesita de un gran suministro de electricidad.

Con un presupuesto estimado de entre $35 a $40 millones de dólares y 25 años de concesión para su operación y mantenimiento, el proyecto le fue adjudicado a la EEB, mediante “convocatoria pública”, el 14 de febrero de 2012 y, si las acciones ciudadanas no logran detenerlo, iniciarían trabajos intensivos el próximo 30 de agosto de 2014.

Para realizarlo, la empresa capitalina habrá de instalar 83 torres de 30 a 50 metros de altura, por cuyas líneas de transmisión conducirán unos 230 mil voltios y bajo las cuales, los dueños de los predios le deberán conceder, sin compensación económica alguna, una franja de servidumbre de 32 metros de ancho.

Los cables de alta tensión atravesarían 5 ríos y 18 quebradas, al igual que el Distrito de Conservación de Suelos Barbas-Bremen; el Parque Natural Regional Las Marcadas y Alto del Nudo; la Reserva Forestal Central; el Paisaje Cultural Cafetero, PCC y 5 corredores biológicos creados por el Instituto Alexander von Humboldt.

En la construcción de las torres, la EEB deberá “aprovechar”, entiéndase talar, unos 457 árboles y 1816 guaduas, pero como compensación, por ese cuento de la Responsabilidad Social y Ambiental, plantarán 1372 nuevos árboles y 9080 guaduas en la zona.

Además de los daños ambientales, el proyecto atenta contra la salud y los bienes de 165 familias, de 26 veredas en Quindío y Risaralda. Y amenaza el hábitat del Mono Aullador y de la Pava de Monte, dos especies en riesgo.

Mural contra el proyecto de la EEB en Armenia.
Foto: Fredy Rivera
Pero la EEB señala que no habrá tales afectaciones. Primero, dicen, porque no hay estudios concienzudos que comprueben que la radiación electromagnética afecte la salud de las personas, la flora y la fauna.

Segundo, porque la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, Anla, la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ y la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, Carder, les dio el visto bueno al Estudio de Impacto Ambiental radicado el 17 de octubre de 2012.

Y tercero, porque el Ministerio de Cultura los autorizó, mediante la Resolución 2639 del 22 de octubre de 2012, a realizar el proyecto en área principal y de influencia del PCC.

A pesar del espaldarazo que les dio el Gobierno Nacional, las autoridades ambientales y culturales, las protestas ciudadanas continúan y cada vez aumentan en número y en estrategias.

Desde marchas ciudadanas, hasta plantones, mítines y activismo a través de las redes sociales, los ambientalistas pretenden sumar a la ciudadanía indiferente para ejercer presión y reversar el proyecto.

Una de las propuestas más originales, la hizo la Fundación Vivirenlafinca, quienes diseñaron una máscara de mono aullador y la cual se puede descargar gratis (en: http://bit.ly/1mLsWUs). Un grupo de ciudadanos ya salió aullar por calles y centros comerciales, para expresar su apoyo al hábitat de estas especies en peligro.
Ciudadana en protesta, con máscara de mono aullador.
Foto: cortesía Néstor Ocampo.

Las protestas ciudadanas también evidenciaron que para el tendido de los cables conductores, la EEB debía talar muchos árboles para abrir brecha de la cobertura forestal de la zona. Entonces la empresa optó por usar un helicóptero, “siendo de las primeras líneas de transmisión en Colombia que utilizará este método en su construcción”.

Tan ambientalmente responsables… pero ¿técnicamente es necesaria la realización del proyecto?

Para la EEB sí, porque hay una “problemática” por “sobrecargas de los transformadores” que suministran el fluido eléctrico al área, comprendida entre los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.

Al mismo tiempo, arguyen, existe una alta probabilidad de que dichos transformadores se dañen “irreversiblemente”, lo que ocasionaría “racionamientos prolongados de electricidad”, entre otros riesgos como bajos voltajes y veranos drásticos que causarían desabastecimiento.

Para los ambientalistas esto no es cierto, porque dicen que el Quindío tiene una capacidad instalada de 180 mil voltios y, en horas pico, el consumo máximo llega alrededor de 90 mil voltios.

Imagen que parodia a la EEB.
Sin embargo, la EEB declara que el objetivo principal es integrar el Sistema Eléctrico Regional al Sistema de Transmisión Nacional, STN, para atender la demanda energética de las posibles nuevas empresas que se establezcan en la región y de paso, mejorar la competitividad y la economía del departamento.

Posibles empresas como la multinacional sudafricana AngloGold Ashanti, que tiene concesiones de explotación minera a gran escala en 11 de los 12 municipios del Quindío.

“No tenemos dudas. Estudiados todos los aspectos del proyecto y el contexto regional, la conclusión es clara: esa energía es para la locomotora minera, especialmente para el proyecto La Colosa Regional, de la AngloGold Ashanti”, dijo Néstor Ocampo, líder ambientalista.

Ojalá los quindianos y risaraldenses tomen consciencia, para que en un futuro cercano no tengamos que aullar, como lo hace el mono, pero para conseguir agua.

@adolfoflorezg 



Para consultar más al respecto, ver:
‘Proyecto UPME 02-2009 Armenia’: http://bit.ly/1rlYOVF
‘Política para la preservación del Paisaje Cultural Cafetero de Colombia, Conpes’: http://slidesha.re/1wTE6vP
‘EEB responde a críticas a proyecto energético’: http://bit.ly/1kVoJxG
‘Empresa de Energía de Bogotá busca consenso respecto a la subestación Armenia’: http://bit.ly/1tDkL27
‘Comunidad se opone a proyecto energético en Quindío’: http://bit.ly/1AeEQAk
‘Pobladores en Quindío denuncian presiones para que entreguen zonas’: http://bit.ly/1mLCgrs
‘Gobernadora del Quindío militarizaría parque Barbas-Bremen para proteger reserva natural’: http://bit.ly/1rENWE4
‘UPME-02-2009, Itinerario de una tragedia ambiental’: http://bit.ly/1rQHck3


sábado, 25 de enero de 2014

Bajo escombros: terremoto del Eje Cafetero de 1999

15 años después

Bajo escombros: terremoto del Eje Cafetero de 1999

Armenia conmemora  15 años de esta tragedia que casi devastó a la ciudad y que dejó miles de víctimas mortales y damnificados.

Las fotos y recortes de periódicos que saca de una bolsa están empolvados, pero no sus recuerdos, “a veces creo que fue ayer”, dice Azucena Barragán, una sobreviviente del terremoto que sacudió al Eje Cafetero en 1999.

Azucena Barragán, habitante del barrio La Nueva Brasilia,
enseña un periódico del día después de la tragedia.
“Así quedó mi casa” y enseña una fotografía donde se ven las ruinas de lo que fue su vivienda, ubicada en el barrio La Nueva Brasilia, en Armenia. Sus ojos brillan, debido a las lágrimas que intenta contener, respira profundo y continúa:

“Habíamos acabado de almorzar y estábamos en el segundo piso; escuché el timbre, bajé, me asomé por la ventana y vi que eran dos niños vendiendo fresas. Ahí fue que todo se vino encima”, cuenta.

Ese 25 de enero de 1999, a la una y diecinueve minutos de la tarde, la tierra rugió durante 28 segundos en un terremoto de magnitud 6,4 grados en la escala sismológica de Richter. El epicentro fue en Córdoba, ubicado a 16 kilómetros de Armenia, capital de Quindío.

Si bien; 28 municipios de Caldas, Quindío, Risaralda, Tolima y norte del Valle del Cauca se vieron afectados por el sismo, las mayores pérdidas de vidas humanas, heridos y edificaciones dañadas se registraron en Armenia, donde la cifra de víctimas fatales superó las mil doscientas.

Así quedó la casa de Azucena Barragán, (Izq.)
después del terremoto.
Cuando Jhon Jairo Bautista sintió el primer sacudón de la tierra, pensó lo peor. Sabía que tenía que evacuar con prontitud debido a las fallas estructurales que presentaba el edificio de la Estación de Bomberos de Armenia, pero cuando bajaba por las escaleras sintió como si se lo tragara la tierra.

“Como soy bombero conductor, pensé en sacar uno de los carros extintores, pero solo alcancé a llegar al segundo piso”, dice.

Dos segundos después, Bautista y ocho personas más se encontraban atrapados bajo los escombros y los fierros retorcidos. No sufrió heridas de consideración, gracias a que quedó en lo que se denomina: triángulo vital.

“No sé cuánto tiempo pasó después, lo que sí recuerdo es que salí por mis propios medios y luego vi a la mujer de uno de mis compañeros aplastada bajo una gruesa columna”, dice y guarda silencio por un instante.

Aún le cuesta creer que saliera con vida y que cinco de sus colegas y dos mujeres murieran allí. “Nunca recibimos atención sicológica y olvidar la tragedia que vivimos es difícil, muchos todavía no lo superan” sentencia Bautista con un nudo en la garganta.

Jhon Jairo Bautista, con 25 años en la institución, manifestó
que, después de salir de entre los escombros, presentó
problemas de columna.
Al respecto, el capitán Sergio Iván Martínez, actual comandante de la Estación Sinaí, fue enfático al afirmar que no quería hablar del tema, “es mejor echarle tierrita a eso”, expresó este bombero que se salvó de morir lanzándose por la ventana del tercer piso.

Un año después de la tragedia, 712 personas adultas, de 1.331 evaluadas sicológicamente, presentaban una alta prevalencia de trastornos mentales, producto de la experiencia traumática; 168 de ellas manifestaron tendencias suicidas.

Igualmente, 607 menores de 12 años, de 737 entrevistados, exteriorizaron afectaciones sicológicas; así lo indicó un estudio realizado por la Universidad del Quindío.

Mientras Bautista intentaba rescatar a sus amigos, Lida Mondragón luchaba por escapar de entre los restos de su casa, también ubicada en La Nueva Brasilia, uno de los barrios más afectados por el sismo y donde al menos trescientas personas fallecieron.

Lida intentó salir, junto con su esposo y su pequeña hija de once años, pero el colapso de la casa los sorprendió en la sala.

Lidra Mondragón, enseña un foto de su hermano César
Hernán, quien murió sepultado por los escombros de la
casa donde habitaba.
“Veíamos la calle. Una pared nos aprisionó a los tres, yo sufrí fractura de la pierna derecha, mi esposo tuvo lesiones en la cara y el pecho y mi hija quedó ilesa porque estaba en medio de los dos” manifiesta.

Como pudo, Lida empezó a remover algunos ladrillos y cuando se sintió libre de la tenaza de concreto que la aprisionaba, se arrastró hasta la calle. Tras ella salieron su hija y su marido, pero su hijo mayor aún estaba adentro.

Por fortuna él salió ileso. Pero la misma suerte no corrió su hermano César Hernán, quien a pocas cuadras de allí quedó sepultado por la casa donde habitaba con su novia.

Aún después de la réplica más fuerte del sismo, ocurrida a las 5:40 p.m. y de magnitud 5.4 Richter, Azucena permanecía atrapada bajo las ruinas de su vivienda, junto a sus dos hijos y a su esposo.

Registro acelerográfico digital del terremoto de 6,4 grados
Richter de 1999.
“A mí me sacaron como a eso de la siete y media de la noche; me llevaron en una funeraria hasta los patios de Tránsito Municipal, donde me dejaron tirada al lado de otros heridos y muertos”.

Debido a sus heridas fue trasladada, vía aérea, hasta el aeropuerto militar de Catam, en Bogotá, donde se reencontró con sus hijos.

“Yo me fracturé la pierna derecha y la columna; mi hija tenía una mano fracturada y mi hijo había sufrido luxación de cadera”, dice y agrega que su esposo, quien sufrió heridas en la columna, fue atendido por médicos extranjeros en el Hospital San Juan de Dios de Armenia.

Se estima que unas cuatro mil personas presentaron algún tipo de lesiones físicas y un número indeterminado de ellas recibió atención médica en hospitales en Cali, Bogotá y Medellín.

Los saqueos

Se calcula que un 30% de las edificaciones de Armenia resultaron afectadas y, además de la Estación de Bomberos, colapsaron el Comando de la Policía Quindío, donde murieron 18 miembros de la institución; la sede de la Defensa Civil y el Batallón del Ejército.

A esta debacle de los organismos de socorro se le sumaron el desabastecimiento de agua potable y el corte del fluido eléctrico que afrontó la ciudad por dos días.

Carlos Augusto Castaño, además de perder su casa y no recibir
ayuda del Estado, perdió un edificio de apartamentos ubicado en
la cra. 21 con cll. 23 de Armenia.
“Como la ayuda de afuera tardó, Armenia quedó sumida en el caos y más cuando llegaron vándalos de otras ciudades”, expresó Juan Diego Herrera, teniente del Cuerpo Oficial de Bomberos.

Con este panorama dantesco, dos días después de la desastre se empezaron a presentar los saqueos masivos a supermercados, locales comerciales y viviendas. Ante esta situación, los ciudadanos se armaron para defender por sus propias manos las pertenencias que les habían quedado intactas.

“Era tanto el caos por los continuos robos que me la pasaba con el revólver en la cintura. Un día que llegué a casa, me vi obligado a dispararle a una persona que entró y con un cuchillo amenazaba a mi mujer para robarnos” dijo Carlos Augusto Castaño, otro de los supervivientes y residente en el centro de la ciudad.

El agresor logró sobrevivir a los dos disparos que recibió y Castaño dice que no tuvo ningún lío judicial. No hay cifras exactas, pero se presume que por los enfrentamientos murieron y, bajo los escombros desaparecieron, alrededor de cuatrocientas personas.

La reconstrucción

Datos del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero, Forec, indican que en los cinco departamentos colapsaron por el terremoto 14 mil 757 viviendas, otras 84 mil 339 sufrieron afectaciones parciales, al igual que 1.000 planteles educativos y 58 puestos de salud y hospitales.

Edificio Pipintá, de propiedad de Carlos Augusto Castaño,
ubicado en la cra. 23 con cll. 21 de Armenia. 15 años
después, el edificio sigue en pie.
En 2009, un informe de Acción Social -actual Departamento para la Prosperidad Social, entidad que asumió los derechos y obligaciones del Forec-, indicó que en los 28 municipios damnificados por el sismo se invirtieron $1.6 billones de pesos, unos US $750 millones.

No obstante y según Azucena Barragán, el subsidio de $8 millones 39 mil 640 pesos que recibieron cada una de las familias damnificadas fue “insuficiente, porque solo nos alcanzó para hacer la mitad de la casa y a nosotros nos debieron entregar las casas de dos plantas, como eran”.

Asimismo, agregó que tuvieron inconvenientes en cuanto a la validación de la documentación ante la oficina de Instrumentos Públicos de Armenia, por lo que se vieron obligados a buscar la intervención de la Defensoría del Pueblo y la del presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

“La gente no se alcanza a imaginar todo lo que sufrimos para volver al barrio y solo tres años después del terremoto logramos hacer este sueño realidad”, sentencia Azucena.

“La única ayuda que recibí del Estado fue la comida que me dieron porque ni un peso recibí y mi situación económica empeoró después del terremoto” dijo Carlos Augusto Castaño, respecto de los subsidios.

Si bien la primera etapa de la reconstrucción del Eje Cafetero se proyectó a 3 años y se ejecutaron 1.400 obras; otros 202 proyectos de vital importancia tardarían en concretarse en 10 años.

¿Cómo está preparada Armenia?

Es innegable que, después de la tragedia, Armenia gozó de una notable modernización en infraestructura urbanística y vial; asimismo las instituciones y organismos de socorro recibieron ingentes recursos para modernizar sus equipos, sus sedes y para la capacitación del personal.

Estación Central del Cuerpo Oficial de Bomberos de
Armenia, Quindío.
Sin embargo, muchos de los encargados de estas instituciones coinciden en afirmar que todavía falta mucho por hacer en cuanto a prevención, capacitación y consecución de más y mejores equipos de rescate.

“Desafortunadamente las capacidades de respuesta nunca van a ser las suficientes, ni el municipio está lo adecuadamente preparado para afrontar una emergencia, tanto en equipos, como en personal y en capacitación, por esa la importancia de que la comunidad se apropie de sus riesgos, porque esta no solo recae sobre el Estado”, indicó Javier Pérez Gómez, director de la Oficina Municipal para la Gestión del Riesgo, Omgerd, de Armenia.

Para Juan Diego Herrera, teniente y subcomandante de la Estación Central del Cuerpo Oficial de Bomberos, la ciudad “no está preparada para afrontar un desastre de esa magnitud y, a pesar de que en lo social se ha hecho un trabajo importante en prevención, no es suficiente y de pronto el Gobierno Nacional ha descuidado el apoyo a través de los años frente a este tema”.

Así las cosas, ¿está preparada Armenia para enfrentar otro desastre natural de igual o mayores proporciones? 

@adolfoflorezg

Antigua sede de la Caja Agraria de Armenia, ubicada en la cll. 18 con cra. 17; actualmente funcionan ahí varios almacenes comerciales, pero solo ocupan hasta el piso 4, el resto están abandonados. 

En esta esquina de la calle 21 con cra. 23 quedaba la Estación Central del Cuerpo Voluntarios de Bomberos de Armenia, con el colapso de la estructura, morirían atrapados 6 bomberos, dos mujeres y se destruirían todos los equipos de rescate.

Actualmente, la Estación Central de Bomberos de Armenia y la Estación Sinaí, al suroccidente de la ciudad, cuentan con 2 vehículos cisternas, 3 de intervención rápida para incendios, 2 de rescate, 2 ambulancias y 1 vehículo escalera.

Ante los reiterados problemas para certificar los documentos de propiedad en la Oficina de Instrumentos Públicos de Armenia, las más de 280 familias residentes del barrio La Nueva Brasilia debieron solicitar la ayuda de la Defensoría del Pueblo y la de Presidencia de la República, en la gráfica se aprecia un cartel que plasma el inconformismo.

Edificio El Lobo, ubicado en la cra. 17 con cll. 16, justo frente a la actual Centro Administrativo Municipal, CAM de Armenia, es otro de los edificios que fueron abandonados tras el terremoto y que hoy, quince años después, continúa en pie.

Para Hugo Monsalve, director del Observatorio Sismológico de la Universidad del Quindío, (izq.) en el Eje Cafetero existe un 80% de probabilidad de que hasta 2015 se presente un sismo superior a 6,6 en la escala sismológica de Richter.

Parque en memoria a la víctimas mortales del terremoto de 1999, en el barrio La Nueva Brasilia.










jueves, 28 de noviembre de 2013

Armenia se suma a la protesta nacional contra la reforma al sistema de salud

Un reducido pero comprometido grupo de profesionales de la salud se congregaron, este jueves, a las afueras del Hospital Universitario San Juan de Dios de Armenia, Quindío, para desde allí marchar por la principales calles de la ciudad, en protesta contra la actual reforma al sistema de salud.

Para Gerardo Antonio López Giraldo, presidente del Sindicato de la Salud y Seguridad Social en el Quindío, la reforma que impulsa el gobierno de Juan Manuel Santos “no va a generar ningún cambio favorable, al contrario, va a profundizar más las crisis y todas las perversidades que este sistema de salud ha tenido en veinte años de vigencia”.

López Giraldo además se mostró incrédulo ante la eliminación de los intermediarios que plantea la reforma, pues considera que las Gestoras de Servicios de Salud que reemplazarán a las EPS van a continuar influyendo en “toda la regulación del mercado de la salud”, desde la manera como se atienden a los pacientes  hasta la forma como se contrata con los hospitales públicos. 

“Con los 44 billones de pesos que el Estado destina anualmente para el sistema de salud, se puede garantizar la prestación del servicio y dar garantías de una óptima accesibilidad a todos los colombianos”, opinó otro manifestante, quien prefirió no revelar su nombre.

Ante la escasa participación ciudadana, López Giraldo se lamentó y dijo que la reforma afectará principalmente a los usuarios “el problema del sistema de salud no es solo de los trabajadores, ni de los profesionales de la salud, ni de los hospitales, esto es problema de la ciudadanía y desgraciadamente en nuestro país somos pocos solidarios con las causas públicas”.


@adolfoflorezg

jueves, 30 de mayo de 2013

Educación: entre la democracia, la guerra y la paz

Hace 30 años, don Euclides Jaramillo Arango escribió una fina crónica titulada ‘Cierre de universidades’, allí, el estupendo escritor y folclorólogo quindiano lamentaba la clausura de “facultades en la Universidad colombiana”, cierre que decretaba el Gobierno bajo el ruin pretexto: hay “demasiados profesionales entre nosotros”.

Además de dolerse por la retrógrada medida, pues violaban el derecho “que poseemos de estudiar lo que se nos antoje”, don Euclides proponía el cierre de todas las universidades y colegios: “Y regresemos a la barbarie”.

Hoy, tres lustros después de lo expuesto por Jaramillo Arango, el cierre de todas las universidades y colegios públicos no se han cumplido, afortunadamente, pero no porque los del Gobierno no lo hayan querido materializar, sino porque no les conviene; en cambio, la estrategia sería reducir (pero aparentar que se ha aumentado­­) el presupuesto estatal destinado a la educación y desmejorar la calidad de la misma. Y en esta materia sí que han cumplido.

Aunque bajo el actual mandato de Juan Manuel Santos se estableció la “gratuidad educativa universal del grado 0 a 11 en la educación pública”: gratuidad no es sinónimo de calidad. Prueba de ello es que los actuales pensum académicos no contemplan la reprobación, por lo que el estudiante mediocre avanza al siguiente grado sin haber aprendido mucho (en el mejor de los casos).

Ello ocasiona que en Colombia haya más analfabetas funcionales, o sea, personas que escasamente saben leer, con poca o nula comprensión lectora y solo sumar y restar y pare de contar.

Y aunque cifras proporcionadas por el Gobierno (las cuales por lo general son susceptibles de maquillaje) demuestren que los peores temores de don Euclides eran infundados, porque por el contrario se ha ampliado la oferta educativa: se crearon 41 mil nuevos cupos (cifras Mineducación, agosto de 2012) y se ha logrado que la deserción escolar y secundaria llegase el 4,53% en 2011 y que la reducción de la tasa de analfabetismo en adultos lograra la cifra récord de 170 mil, el acceso a la educación en Colombia, sobre todo para los de escasos recursos económicos, sigue siendo un lujo y más si se vive en una zona rural, así las cifras muestren que crearon “68 mil nuevos cupos en 2011 en el sector oficial en zona rural”.

Contrario a los “excelentes” resultados del Gobierno, aparecen algunas cifras que demuestran que no siempre las presentadas por el sector oficial son las correctas. En 2012 se comprobó que los corruptos se apropiaron hasta de $250 mil millones que todos los colombianos pagábamos a través de los impuestos para la educación de 140 mil “niños fantasmas”; niños y niñas que nunca pudieron disfrutar de la mieles de la educación.

También la inversión en la educación superior, al igual que en investigación, ciencia y tecnología, han disminuido significativamente, aún en la era de la Seguridad y la Prosperidad Democrática. Para el 2013 el Gobierno colombiano destinó $24,92 billones para educación, lo que equivale al 13,4% del total del Presupuesto General, que llegó a $185,5 billones.

Esto quiere decir que el presupuesto destinado para la educación, uno de los pilares primordiales para la búsqueda de la equidad y la justicia social, quedó relegado al tercer lugar de inversión; el primero lo ocupó el ‘Servicio de la deuda’, que se llevó la bobadita de $46,6 billones (25,1%) y; el segundo lugar fue para Defensa y Policía: se destinaron $26,9 billones (14,1%).

Esto demuestra que para el Gobierno colombiano la educación de sus ciudadanos no es lo primordial y en cambio sí lo es pagar la deuda y mantener el conflicto armado que durante más de 50 años ha causado millones de muerte, destrucción, atraso y más violencia y barbarie. 

Al respecto y a propósito de los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y las Farc-Ep, Rodolfo Arango se pregunta, en su columna: Víctimas y ciudadanos http://bit.ly/16r5iuv si en dicha mesa de negociación que se desarrolla en La Habana, Cuba, se tendrá en cuenta -para que la educación sirva como vehículo hacia la terminación del conflicto, la consecución de la paz, la democracia, la justicia y la equidad social- "la propuesta para fomentar la calidad y el número de maestros rurales, mejorar las escuelas, colegios y universidades, y expandir la educación para la democracia y la paz".

Lo dudo. 

Por todo ello creo que don Euclides Jaramillo Arango sí tenía razón cuando en su texto 'Cierre de universidades" afirmaba: “en el futuro (el presente para nosotros) el estudio quedará reservado para los mimados de la fortuna, quienes pueden atender el alto pago de las matrículas privadas”.

jueves, 4 de abril de 2013

"Vivimos en una democracia real y no se requiere un control central del comportamiento sexual": Briggite LG Baptiste

Briggite LG Baptiste, directora del Instituto Alexander Von Humboldt.

Baptiste espera se reglamente el matrimonio igualitario en Colombia


En su visita a la Universidad del Quindío, en Armenia, realizada el pasado 3 de abril, Briggite Baptiste, directora del Instituto Von Humboldt, se mostró pesimista acerca de la aprobación del matrimonio igualitario que se pretende reglamentar mediante ley en Colombia, ya que considera que en el país actualmente existen muchas "objeciones" al respecto, objeciones que calificó de "extralegales".

Baptiste, quien estuvo en el centro educativo dictando una charla a estudiantes de Biología acerca de la Estructura Biológica, asimismo instó a las altas cortes y al Congreso de la República a que "acepten que vivimos en una democracia real".

"Quisiera ser optimista (ante el matrimonio igualitario), pero veo objeciones, digamos muy dogmáticas, incluso, diría extralegales, que van más allá de lo que nuestra carta a defendido, en términos de derechos de la persona, pero quisiera ver que nuestras cortes y nuestras instancias jurídicas acepten que vivimos en una democracia real y que no se requiere un control central del comportamiento sexual".

Esta afirmación de Baptiste, es respaldada por miles de miembros de la comunidad LGBTI, quienes le solicitan al Estado colombiano les reconozca el derecho a contraer matrimonio a parejas del mismo sexo, tal como a las parejas heterosexuales. 

El dilema de la actividad minera

Asimismo, Briggite hizo un llamado al Ministerio del Medio Ambiente y a las demás autoridades ambientales, al igual que a los grandes industriales de la minería, para que se creen espacios de debate en el que los ciudadanos puedan decidir qué hacer con los ecosistemas que se están viendo afectados por la actividad minería a gran escala que se desarrolla en el país.

"El país entero está en el dilema de una actividad minera creciente, la cual además esperamos que se formalice al máximo y que cumpla con la ley, antes que cualquier cosa; ya en criterios de términos de conveniencia, yo creo que sí hay que empezar a trabajar muy a fondo los escenarios de riesgo, ventajas y desventajas (no en términos de dinero, de oro, de minerales) porque el bienestar de la población humana y el bienestar de los ecosistemas normalmente no se puede medir en dinero, entonces lo que necesitamos es más conocimiento y unos espacios de debate público, en los cuáles la sociedad pueda decidir qué quiere y a qué se arriesga". 

Ante la actividad turística, Baptiste manifestó que esta tiene efectos homogeneizantes, "no necesariamente malos, porque el turismo trae nuevas ideas, nuevos vínculos, además permite el viaje, que es un instrumento del conocimiento fundamental, pero un turismo mal manejado, un turismo simplista como a veces se quiere plantear en el paquete turístico: igual para todos, es supremamente perjudicial". 

Por tal motivo, recomendó trabajar con los empresarios del sector turístico, "para que ellos identifiquen hasta dónde vale la pena proseguir con la actividad o cómo la diversifican y cómo son respetuosos con su mismo fundamento, que es la riqueza del territorio".

Acerca de la inquietud expresada por los estudiantes del efecto negativo que sobre el ecosistema y la declaratoria de Paisaje Cultural Cafetero, PCC, puede acarrear la obra de repotencialización de redes eléctricas que piensa adelantar la Empresa de Energía de Bogotá,  EEB, en una zona del Quindío, Baptiste dijo: 

"Sin conocer los detalles, nos preocupa, porque sí creemos que deben haber alternativas que reconozcan la importancia de los experimentos ecológicos que se han hecho allí en escala del paisaje, y que el valor de ese paisaje y de ese trabajo puede quedar en entredicho, con un proyecto que además no es gigantesco y que debería tener alternativas".

sábado, 9 de febrero de 2013

"En Colombia la libertad de prensa no es total": Miguel Ángel Rojas



Miguel Ángel Rojas Arias, periodista, escritor y director de La Crónica del Quindío, en entrevista a propósito de la celebración del día del periodista (que se celebra hoy 9 de febrero) reconoce que en Colombia sí existe censura de prensa, que hay periodistas “arrodillados" por la pauta publicitaria y que a La Crónica le hace falta más crónica.

Por: Adolfo Flórez Garzón

Miguel Ángel Rojas Arias.
Foto: cortesía La Crónica de Quindío.
A propósito del día del periodista, quise realizar una entrevista a un director de un medio de comunicación de circulación regional, en este caso del Quindío, para conocer su opinión acerca del oficio de periodista y de los retos y riesgos personales y profesionales que éste plantea.

Miguel Ángel me recibe en la oficina de la dirección de La Crónica del Quindío, donde a esa hora de la mañana y después del consejo de redacción que realiza cada día con el equipo periodístico del diario, se dedica a leer las ediciones electrónicas de diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales, los cuales sigue para estar bien informado.

Rojas Arias, de 53 años edad, es un periodista con 36 años de experiencia en la profesión y además es autor de una docena de libros de historia, periodismo y literatura. Desde julio de 2012 ocupa la dirección del diario de mayor circulación regional.

Sin muchos formalismos, debido a su atareada agenda de trabajo, vamos directamente al grano.

¿Cuál es el trabajo y la responsabilidad de un director de periódico?

En la dirección hay muchas actividades que tienen que ver directamente, en su gran mayoría con la actividad periodística y unas pocas con la parte de tipo administrativo, pero orientadas a mejorar la parte periodística. Lo primero que hacemos nosotros aquí es mirar con muchísimo criterio cuáles son las noticias que vamos a publicar, eso lo hacemos todas las mañanas en un consejo de redacción que se hace a las ocho de la mañana, donde empezamos mirando la edición anterior para ver qué errores cometimos, qué estuvo mal redactado, cómo pudieron ser mejor los titulares, dónde, por ejemplo, tratamos de decir algo y no lo dijimos, qué sucede a veces en algunas noticias que anuncia algo y finalmente no dijo nada; o sea que lo primero que hacemos es una revisión general de lo que se publicó en el día. En tanto en la dirección se empieza a pensar cuál va a ser la editorial del otro día y empezamos a hacer las consultas pertinentes a través de vía telefónica, casi todas, para conseguir la información que necesitamos.

¿Es el periodismo del Quindío, “sumiso, interesado y obsecuente para con los poderes económicos y políticos” como se pregunta José Nódier Solórzano en su columna de opinión ‘Jóvenes, pobres y pudorosos’, publicada en La Crónica del Quindío el pasado viernes 1 de febrero?

Yo creo que en gran parte tiene razón el columnista, porque es lógico, es evidente que muchísimos periodista están entregados al poder público y están arrodillados al poder público y se arrodillan precisamente por una pauta publicitaria, por eso pensamos que la libertad de prensa no solamente es dejarlo hacer a uno en libertad lo que quiera, simplemente es brindarle las posibilidades económicas para hacerlo con mucha libertad y sin tener una tenaza a toda hora subyugándolo, porque aquí hay una tenaza tenaz que tiene que ver con la compra de periodistas, es el tema de ofrecerles favores para que corresponda con el arrodillamiento a los intereses políticos y gubernamentales, eso sí sucede, lo que sí tengo absolutamente claro es que esto sucede entre los antiguos y viejos periodistas como en los periodista empíricos, usted no ve a un periodista egresado de la Universidad del Quindío (o si hay entre mil uno) que esté en esas lides, porque son periodista con una mayor responsabilidad ética, moral y social. Esos casos de los que hablaba José Nódier que me parece abundan en la región, porque muchos de los periodistas empíricos son unas personas que algún día, por alguna razón escribieron una nota para un periódico o una radio y se quedaron ahí y uno encuentra que muchos de esos periodistas antes fueron mensajeros, conductores, trabajaban de alguna manera en ese medio y resultaron siendo periodistas, es decir no tienen conocimientos, no tienen pundonor, no tienen ética, les falta trabajar más el tema de los principios y los valores y por eso son los periodista que fácilmente caen arrodillados ante cualquier político o poder económico que le ofrecen, pero creo que en ese caso y en esos temas no han caído, todavía, la gran mayoría de los periodista egresados de las universidades.

¿Hay crónica en La Crónica del Quindío?

Hay crónica pero no hay crónica de forma abundante, digamos que lo que hacemos de crónica lo hace el director, una o dos veces al mes, tenemos a dos o tres cronistas por fuera que nos mandan crónicas para el día domingo, pero tengo que decirlo: es mea culpa, hay poca crónica escrita en La Crónica del Quindío pero estamos tratando de hacerlo, es difícil, no es fácil porque el día a día aquí es pura noticia, por eso las pocas crónicas que se hacen desde el periódico las hace el director o el jefe de redacción, pero casi nunca los periodista porque no tienen el suficiente tiempo.

Actualmente hay temas neurálgicos para el departamento del Quindío, como por ejemplo la investigación que la Fiscalía le abrió al gerente del Hospital Universitario San Juan de Dios de Armenia por posibles irregularidades en la compra de equipos y contrataciones, también está el caso del Parque de La Vida, un bello lugar natural dentro de la ciudad que la gobernadora quiere ceder su administración a la Lotería del Quindío; el aeropuerto El Edén es otro tema prioritario para el departamento y la crisis que atraviesa los caficultores por la caída del precio de carga y los pocos beneficios que el Gobierno ejecuta para ayudarlos ¿qué papel debe desempeñar la prensa regional en la vigilancia y control de lo público en los anteriores temas?

Nosotros en todos esos temas y en muchos otros, como lo puede ver usted en el periódico de hoy (5 de febrero) que tenemos un tema bien interesante entorno a la forma como hubo un robo público a los usuarios del servicio de aseo, estamos siempre vigilantes, es decir, si hay un medio que vigila lo público y que trabaja en la defensa de lo público y lo colectivo es La Crónica del Quindío. Siempre lo hacemos y digamos que todas las investigaciones que hay en el tema del Hospital, las publicó La Crónica del Quindío, de hecho, la Fiscalía y la Procuraduría abrieron las investigaciones de tipo disciplinario y penal por las publicaciones hechas por La Crónica; también ha sucedido en muchísimos otros casos, nosotros somos un referente de las autoridades locales, de la Fiscalía, de la Procuraduría, de la Policía para abrir investigaciones a funcionarios corruptos y creo que en este momento aquí no hay un medio que esté publicando más este tipo de temas y que esté mostrándole a la gente la verdad y que esté escrudiñando e investigando para ver cómo se manejan los dineros públicos.

La pauta oficial que se destina a los medios de comunicación impone sobre estos una especie de autocensura, ¿qué cree usted que se debe hacer para no caer en este sucio juego que le impide a los lectores conocer la verdad?

Debido a que en varias ocasiones ha recibido amenazas
contra su vida, Miguel Ángel Rojas dice a la  mayoría de
sus fuentes las debe contactar vía telefónica.
Foto: cortesía La Crónica del Quindío.
Tener criterio. Nosotros tenemos pauta oficial en este periódico, aquí casi todas las instituciones del Estado pautan con el periódico, es decir, alcaldías, gobernación, institutos pautan en este periódico, pero eso no puede ser argumento para nosotros no publicar con absoluta y total libertad lo que está sucediendo al interior en esas instituciones. Eso lo dejamos muy claro, la junta directiva lo tiene muy claro, una cosa es la parte comercial: es un negocio, otra cosa es la parte periodística, aquí ningún jefe, ejecutivo, de organismo municipal o departamental o nacional puede venir a decirnos que si no le publicamos tal o cual noticia o si se la publicamos ellos nos dan o no nos dan pauta publicitaria; el director del periódico no tiene que ver nada con los avisos o las pautas publicitarias, eso es un tema de la administración y la gerencia, nosotros tenemos absoluta y total independencia, en una misma página puede haber una aviso de la alcaldía y en esa misma página nosotros publicamos una investigación en contra del mal uso de los dineros públicos en esa misma alcaldía. No nos callan. Infortunadamente eso sí sucede en el Quindío, ¿por qué? porque hay gente, sobre todos periodistas que tienen pequeños programas que subsisten solo de esa pauta oficial y con esa pauta oficial callan a periodistas, ése no es el caso de La Crónica del Quindío, repito nosotros tenemos completa y total independencia.

¿Considera usted que existe censura en Colombia?

Por supuesto. Y una gran censura está dada por la pauta publicitaria, es decir muchísimos periodistas no dicen lo que deben de decir en sus medios porque tienen una pauta publicitaria; existe otra que es la amenaza, muchos periodistas están atemorizados, están amenazados, digamos que unos directamente y otros no tanto, a quienes les da miedo decir algunas cosas porque ahí está la delincuencia común, las bacrim, el narcotráfico, la guerrilla, los paramilitares, pendientes de que se diga alguna cosa que no les convenga a ellos por lo que un periodista puede caer, infortunadamente, en esa redada de muerte que hay en el país, en un país donde hay tanta violencia, donde muchos de los problemas se solucionan matando al otro, por eso en este país la libertad de prensa no es total, donde estamos amenazados por las armas que tienen muchísimos actores, inclusive por poderes oficiales, que no permiten que uno diga lo que uno tiene para decir de la realidad social, porque hay temores de que lo maten y bueno donde han matado a tantos compañeros y a tantos colegas, entonces lo que hacemos es cuidarnos un poco, cuidar la vida y eso implica callarse algunas cosas que uno conoce y eso es censura de prensa.

Precisamente el más reciente informe sobre el ejercicio del periodismo ubica a Colombia como uno de los países donde es más peligroso ejercerlo debido a los altos índices de amenazas y asesinatos a periodistas y es en las regiones donde más se presenta este fenómeno, el más reciente caso registrado se presentó en el departamento de Córdoba, donde dos reportes de Al Día fueron amenazados de muerte por la banda criminal Los Urabeños, ¿para usted, cómo está el Quindío en esta materia?

Igual. En el Quindío en los últimos dos o tres años han llegado una serie de actores, sobre todo del narcotráfico y de las bacrim, sobre todo al norte del Valle pero con una gran incidencia en nuestro departamento. El Espectador publicó la semana pasada cuatro informes de la ruta de la inseguridad y de la criminalidad en el norte del Valle, empezando por Cartago, y en ese informe lo que uno ve, es que esto tiene una enorme relación con el departamento del Quindío, las muertes que suceden aquí día a día, que son cuatro, cinco, tres, dos, a veces hasta seis persona muertas en el día, están en un ochenta por ciento relacionados con el microtráfico y gran tráfico de drogas y en ese sentido eso ha creado muchísimo escozor para los periodistas, nosotros conocemos de fuentes oficiales y extraoficiales de muchas cosas, hechos de seguridad sobre todo que no nos atrevemos a contarlas todas porque puede resultar un peligro para la seguridad, entonces yo creo que en el Quindío como en todo el país los periodistas están en alto riesgo.

¿En algún momento de su carrera periodística ha recibido amenazas contra su vida por su trabajo?

Por supuesto. Yo tuve una época muy difícil en la década del noventa, sobre todo por la incursión que hicieron los grupos de narcotraficantes a la política, tuve amenazas e intentos de homicidio, alguna vez estuve en una lista de tres a quienes iban a matar paulatinamente, lograron matar a uno. En la primera década de este siglo veinte también he tenido problemas de seguridad, amenazas, un amigo mío que trabajábamos juntos en investigaciones para esclarecer algunos hechos del robo al erario, lo mataron junto a mí, el doctor Romel Hurtado. Ha habido muchos casos pero ahora estoy un poco más tranquilo porque tengo una medidas de seguridad por parte de organismos del Estado que me han ofrecido, inclusive en algún momento me ofrecieron sacarme del país, yo dije que no me iba de Colombia ni del Quindío, pero afortunadamente hoy por hoy, los organismos del Estado me ofrecen un protección diaria que me parece que es de alguna manera satisfactoria y evidentemente yo también he tomado unas medidas de seguridad grandísimas, a mi casi nadie me ve en la calle por la noche, a mí casi nadie me ve solo, soy una persona muy de la familia, trabajo mucho en la casa, los recorridos míos en la ciudad son muy pocos hoy en día y cuando lo hago, lo hago con personal de seguridad por lo que hoy por hoy estoy más tranquilo que en la época del noventa, donde no sólo recibí amenazas contra mi vida sino que sufrí atentados que afortunadamente fueron fallidos.

Periodistas que han sufrido el exilio como Hollman Morris y Daniel Coronell, dicen que es muy desesperante y agobiante vivir con esa incertidumbre y con esa zozobra de una amenaza de muerte que en algún momento se puede ejecutar, ¿cómo hizo usted para sobrellevar esas situaciones de amenaza, sin que digamos, le afectara en el desarrollo de su trabajo periodístico?

Bueno eso evidentemente sí me afectó muchísimo, inclusive en la época del noventa tuve que irme por tres meses de la ciudad, pero volví y seguí trabajando, también tuve en momento en el que me dediqué más a la cátedra académica y a investigar cosas de historia, son unos pequeños retiros que le dan a uno un poco de oxígeno en ese tema, pero la dificultad y la zozobra que se vive es enorme, es grande, sobre todo la de la familia, la familia está muy pendiente, muy preocupada, los padres, los hijos, la esposa, los hermanos, pero bueno estamos en este medio, es difícil pero hay que enfrentarlo, nosotros lo hemos enfrentado tomando todas las medidas de seguridad, yo como le digo hoy por hoy estoy más tranquilo, más sosegado, trabajamos con mucha puntualidad de los hechos, siempre tenemos unas fuentes responsables de los hechos, más que nosotros mismos, es decir, los responsables de los que dicen tratamos de que siempre sean las fuentes, cierto, que tomen responsabilidad las fuentes de los hechos que nosotros decimos, denunciamos, etc., más que los periodistas, o sea que con eso yo creo que ahí hay un amparo, si la fuente es la Procuraduría, la Fiscalía, la Policía o cualquier otro organismo, que sean ellos los responsables de lo que están diciendo, no nosotros.

Hace poco, la prensa y su credibilidad informativa se estremeció con el impasse que protagonizó El País de España y la publicación de una falsa foto de un Hugo Chávez intubado. Este error sin duda se debió por el afán noticioso (la chiva) por lo que tanto pelean los medios, ¿cómo tratar de evitar caer en estos errores que ponen en entredicho la credibilidad de un medio?

Miguel Ángel Rojas es uno de los periodistas quindianos
más destacados en el ámbito nacional, en reciente informe
de el portal web La Silla Vacía, fue catalogado como el
periodista con mayor credibilidad en el departamento.
Foto: cortesía Canal Telecafé.
Bueno eso es muy difícil, yo tengo que decir que si yo hubiera estado en el pellejo de El País seguramente hubiera caído en el mismo error, porque el mundo estaba expectante sobre la situación del presidente Chávez y le presentan la foto de un Chávez intubado, en una clínica, pues es muy atractiva periodísticamente y seguramente hubiera caído en la misma error; yo lo que creo es que sí hay que tomar unos filtros y unas medidas eficaces dentro de los periódicos para evitar caer en eso, nosotros aquí la tenemos, todos los días hacemos una discusión como a las cinco de la tarde, de qué hay y de cómo esa noticia que va a salir, qué va a pasar con ella, qué va a decir el público, qué va a decir los afectados, si está la versión de los afectados, si es completamente cierta, si no es cierta, es decir todo eso lo estudiamos, sobre todo con el editor, el jefe de redacción y el director del periódico para mirar que al otro día no tengamos que lamentar de hechos que dijimos y que no eran ciertos.

¿Para usted es determinante que la cantidad de dinero que se invierte para una investigación periodística se ve reflejada en la calidad e impacto mediático?

Yo creo que sí. Si hay buenos recursos económicos es evidente que la investigación puede resultar mucho mejor, si hay recursos del periódico, no de otras fuentes porque eso no sería ético, pero si hay buenos recursos del periódico, con buenos periodistas, con el dinero suficiente para uno poder movilizarse, trabajar, etc., las investigaciones resultan mucho mejor, pero yo digo que más allá del dinero, es la responsabilidad del periodista, es su ética, es su olfato para ver dónde está la noticia y los verdaderos hechos de investigación y la otra cosa que me parece muy importante, más allá del dinero, es el olfato, la credibilidad, el trabajo de investigación del periodista, también la redacción de la nota, es decir uno puede tener una muy buena nota, con una muy buena investigación, pero si no la redacta lo suficientemente bien, la nota se cae, es decir hay que tener recursos de investigador, digamos de sabueso, tener recursos estilísticos y literarios que permiten que la nota, en la que se hizo tanto esfuerzo en investigación, tenga una buena repercusión en el público porque salió bien redactada.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, principalmente la internet y las redes sociales tiene ahora un papel protagónico en el periodismo, ¿qué cree usted que se debe hacer para usar apropiadamente estas herramientas pero sin dejar a un lado el trabajo de campo y evitar caer en lo que se ha denominado el periodismo de escritorio?

Mire ese es un problema que yo aquí en los consejos de redacción recomiendo no creerle a lo que se publica en internet, si usted tiene algo que está en la internet, que no sea de un periódico, por favor empiece a verificarlo todo, porque en internet cualquiera puede entrar y decir lo que le dé la gana, entonces siempre recomiendo que hay que tener mucho cuidado con esos medios, que van a hacer muy importantes en el futuro, cuando, primero, haya una mayor reglamentación para acceder a publicar información segura y, segundo, cuando haya más responsabilidad de la gente en publicar cosas, porque el noventa por ciento de las cosas que nos llegan solamente un diez por ciento sirve, de resto son insultos y muchísima basura que la gente pone y que mucha gente se cree y esto es lo que le está haciendo mucho daño al público en general y en este tema tenemos mucho por explorar y hay muchas vías sobre lo que se publica en la redes, en ese sentido, el periódico y los medios tradicionales como la televisión y la radio, siguen teniendo muchísima mayor credibilidad y por esa credibilidad van a subsistir durante mucho tiempo más, a pesar de la democratización de la comunicación en la internet.

La Silla Vacía, uno de los portales web de investigación más respetados de Colombia, hace poco público una nota de los periodistas regionales que inquietaban, digamos, a los estamentos gubernamentales y usted fue referenciado por el Quindío en esa nota, ¿cómo llegar, mediante el trabajo, la ser un referente del periodismo dentro de una región o un país?

Yo creo que eso es un trabajo de años, este año estoy cumpliendo treinta y seis años en la comunicación, yo trabajo desde muy pelado y creo que ha sido un trabajo de muchísimos años en un mismo comportamiento, es decir ser muy juicios, ser muy ético, hacer mucha investigación, mejorar cada día en el tema de escribir y redactar, que ahí está la clave, si usted redacta muy bien y tiene buena información, la gente lo lee, aquí tenemos columnista que traen muy buena información pero la redacción es regular entonces la gente no los lee, o al contrario, hay gente que leen mucho y a pesar de que no traen muy buena información, la redacción y el estilo es muy bueno, entonces yo creo que es la combinación de las dos cosas y eso no se logra de la noche a la mañana. Son muchos años siendo uno como referente y es un camino que se ha ganado uno durante muchos años, yo creo que he ganado camino y llegado no a una meta pero si a un punto donde hay credibilidad, la gente cree lo que yo escribo y yo creo que ha sido un trabajo de todos los días en estos últimos treinta años, leyendo, madrugando, yendo a las fuentes, consultando a las fuentes, atendiendo a todo el mundo, diversificando fuentes, etc., hasta que uno llega a un estado en el que es referente en un medio tan importante como lo es La Silla Vacía.

Usted ha escrito varios libros, ¿de qué manera se sirvió del periodismo para lograrlos?

Yo creo que los libros que yo he escrito son todo muy periodísticos, desde el primero que escribí como en 1992 o 93, unos relatos de historia y todo ha sido muy periodístico; yo he hecho otros libros de historia y algunos de análisis político, pero realmente lo que me ha servido es el periodismo, porque en el periodismo usted se vuelve un buscador de cosas, un investigador, pero además un cuidador de la estética al momento de contar, entonces todo ello ha hecho que uno se vuelva muy práctico y permita escribir textos mucho más rápido y bien escritos que muchas otras personas, es la carrera periodística la que me ha ayudado a escribir libros. La práctica hace al maestro y la práctica del escritor está muy relacionado con la práctica periodística.

Para las elecciones de 2011, Miguel
Ángel fue candidato a la alcaldía de
Armenia por el Partido Verde, obtu-
vo 8.079 votos.
¿Por qué son importantes las columnas de opinión para un periódico?

Por ejemplo nosotros tenemos a 32 o 33 personas que están opinando sobre diferentes temas, porque los lectores no solo quieren ver noticias, sino que quieren ver a gente opinando sobre las noticias o sobre los hechos.  Nuestra página de opinión ha mejorado muchísimo, tiene muy buenos escritores, tiene gente de peso nacional y que yo creo que está siendo seguida no solo a nivel local, sino nacional e internacional, nosotros tenemos a mucha gente que nos escribe desde muchas partes del mundo sobre nuestra página de opinión y creo que es muy importante porque la gente tiene variedad, no solamente en las noticias sino en la opinión de la gente y a veces la opinión orienta mucho más que la noticia.

Finalmente ¿qué le aconsejaría usted a nosotros los jóvenes periodistas y a quienes están empezando para realizar mejor su trabajo y para sobresalir más en este medio tan competitivo?

Mire, el periodismo es una profesión, pero también es una pasión, digamos que cuando se está en ésta actividad uno se casa con ella, uno se casa con una mujer por pasión, por amor, yo he vivido mi vida en 18 horas que le dedico al trabajo y las otras seis a mi casa, a mi esposa, mis hijos ya están grandes y los mayores reclamos que yo recibo son de mi esposa porque mantengo mucho más en el trabajo, en esta pasión tan grande que es el periodismo, si usted descubre que no tiene pasión de esto, o sea de todos los días y seguir a pie juntillas la tres recomendaciones de Kapuscinski, primero, con esta profesión no vaya a creer que se va a volver rico, segundo, actualizarse todos los días y tercero, sacrificar un poco de su vida personal, porque el periodismo y la noticia no tienen un horario, entonces si usted quiere ser bueno tiene que sacrificarse y tiene que sentir pasión y amor y yo siempre he dicho que si hay una cosa extraordinaria en la vida es saber que todo los días uno descubre, cuando leo un libro descubro algo y en el periodismo se tiene que ser un lector consagrado, pero cuando hablo con alguien sobre un hecho informativo descubro algo, entonces es la pasión de descubrir todos los días algo y la pasión de contar bien contado ése algo que yo descubrí, si uno está relacionado con ese tema de la pasión sobre muchas cosas, puede hacer un buen periodismo, que le traiga a uno grandes satisfacciones y mucha lectura y mucho juicio y muchísima disciplina y muchísima pasión por lo que se hace.